Las visitas privadas están pensadas para grupos pequeños. En una visita privada podemos adaptarnos mejor a tus preferencias, hacer más pausas o incluso entrar a tomar un café. Si prefieres disfrutar del recorrido sin compartirlo con otras personas, una visita privada es la mejor opción para ti.
Si, por el contrario, te apetece conocer a otros viajeros y reservar solo una o varias plazas en un grupo, una visita pública puede ser la opción ideal.
Actualmente ofrecemos como visitas públicas la Visita del Barrio Rojo, la Visita Cultural de la Ciudad, la Visita Cultural del Jordaan, la Visita Cultural Gastronómica, la Visita de Ana Frank, la Visita en Bicicleta por Ámsterdam-Noord y el Paseo en Barco por los Canales con comentarios en directo. Todas ellas también pueden reservarse como visitas privadas. En nuestro resumen de visitas encontrarás otras experiencias disponibles exclusivamente en formato privado.